El disfrute de la música es fundamental para todas las personas, no solamente desde la escucha, sino desde la participación activa del sujeto. Las personas con discapacidad presentan algunas limitaciones tanto físicas como cognitivas que les dificultan el acceso a este componente práctico. Además de la interpretación, la danza también constituye una forma de expresión emocional fundamental, una vía para conocer mejor el propio cuerpo, para desarrollar capacidades físicas y mentales y para entablar relaciones sociales.
Albert Sardà compone una nueva pieza para la Fundación
13/11/2011 - Noticias y actividades
La pieza "SÄULENGANG" formará parte del nuevo cuaderno ("Ramblas") de la colección Cuadernos de música para disCapacidades.





